Saltar al contenido

TOKYO LOVE HOTELS – Naara Bahler

Podría decir que tal vez fue suerte, llegué al Aeropuerto de Narita en Tokyo de noche y en el trayecto del bus hacia el departamento pasamos por Rainbow Bridge, fue el primer impacto. Si llegaba a Haneda probablemente no me hubiese enterado de su existencia. 

Me hospedé por un mes en Shibuya, en Dogenzaka. Alrededor del departamento estaba lleno de Moteles, me enteré que las miles de personas que pasaban las 24hs. por la puerta los conocían como «Loves Hotels».

KYOLO

Llegué a Tokyo con Renato para trabajar en su Solo Tour, pero desde un inicio sabía que tenía que seguir con mi proyecto de invitar a amigas a lugares que llaman la atención y fotografiarlas. Comencé a buscar por redes sociales, Instagram sobre todo. Como lo hago generalmente.

Con la primera que me junte fue con Kyolo, le propuse un lugar  cerca de mi departamento para tomar un café y conversar. Sorpresa! no hablaba ni una gota de inglés pero no fue un gran problema. La simpatía, las manos y Google translate son códigos universales. Nos entendimos.
Hicimos algunas fotos y le propuse que nos volviéramos a juntar e hiciéramos más en uno de estos Love Hotels. La verdad que pensé que buscar una habitación por 2 hs no era una tarea tan difícil, pero sí lo fue… pasé toda una mañana buscando uno por uno, habitaciones y precios que me gustaran.

El consumo que la gente tiene de estos espacios es gigante, su ritmo es mucho más acelerado, no tienen tiempo para establecer relaciones. Lo había visto en algunos documentales pero cuando llegue ahí lo constate. En el mes que estuve vi muy pocas personas dándose un beso en la calle o familias con bebés.

Cuando nos encontramos con Kyolo intentamos por más de una hora conseguir entrar a los que tenía en vista pero se sumó otro problema, estos Moteles son manejados por antiguas familias – Gangs – con formas de pensar muy conservadoras y el hecho de que dos chicas quisieran entrar a sus habitaciones afectaba su moral, nos negaban la entrada apenas llegábamos a su puerta.

AYU

Ayu fue mi segunda invitada, también nos encontramos en Instagram, ella es fotógrafa y estudiante de Antropología. 

Raimbow Bridge -que ya lo había visitado con Renato 2 veces- además de ser increíblemente estético
representaba muy bien la ciudad, basándome en Tokyo como una sociedad sincronizada y geométrica. Desde arriba del puente podías ver algunas autopistas, el mar, sus barcos y rieles por donde pasaba el tren: una película. Ayu rompía con los estereotipos y cánones de belleza que manejan ahí.

Lo Kawai, que está impregnado dentro de la cultura japonesa a simple vista puede ser atractivo para quien lo ve por primera vez pero todo este sistema de belleza te hace entrar en un círculo de consumismo obsesivo, con consecuencias gravísimas. No me hubiese imaginado encontrar en el centro cada 50 metros personas en la calle durmiendo y es literal. Son esclavos de ese ritmo, del trabajo.

Ayu era una chica simple y libre.