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EL REGISTRO DE LO DENSO

Valentina es una fotógrafa chilena de 22 años, papá argento, mamá chilena, un poco de cada uno en su ecosistema.

Sacar fotos analógicas hoy, en una vitrina donde a cada paso hay un flash, es un desafío para ella que nos enseña a esperar que drene el paisaje, a que se arme sólo lo que pasa por la ventana de la honestidad.

La creatividad no es un camino lineal: 1 – 2 – 3. Puede ser 2 – 1 – 3 – 1 – 1 – 1 – 3

Acostumbrada a aburrirse de pequeña, como la reinvención frente a la falsa sensación de tener sobre estímulos para poder hacer obra; sabe capitalizar el ocio para crear la escenografía, venerar el sentir y la mirada interior. Encuentra inspiración en la terapia, en el entender observar el recorrido de una nube de punta a punta sin importar si tarda mil años en llegar, por que de eso se trata la creatividad, en el camino ver la forma.

El melodrama

Su obra la pueden ver en Internet, pero al corazón del melodrama lo pueden ver en ella y sus amistades, el espíritu de sus fotos tiene que ver con la densidad que como nos indica la teoría fotográfica es el poder de absorción de la luz de una imagen. Valentina vuelve esta herramienta para comunicar, eje de su obra. Conecta con el ruido de la fotografía como enemiga de la nitidez digital, tocando el aire de la pantalla, burlándose de su chatura, invitando al encuadre a mostrar vulnerabilidad, a abrirse, a mirar nuestro corazón como miramos el ventilador que cuelga del techo una tarde de siesta, vuelta y vuelta, detenidamente, sin apuro.

Para mí la densidad es la magia de mis fotos, es la fragilidad, es algo que tiene capas, borrones. Con ella reflejo los temores de los sujetos tristes.


La fragilidad a través de las densidades, la intimidad como algo empañado, de a ratos, como los propios pensamientos irracionales que asoman cansados de tanto contexto. 

Dice Byung-Chul Han: «Tal cansancio no resulta de un rearme desenfrenado sino de un amable desarme del yo».

Como el ánimo de los días habla con la temperatura de sus fotos, como si los filtros de Instagram escucharan nuestro propio yo y pudieran ir variando, siendo fieles a nosotros mismos, a veces fríos, a veces cálidos, a veces verdes, a veces ruptura, a veces azules, a veces de noche, a veces consuelo, a veces abrazo, a veces sol.


3 (tres) artistas que hoy la inspiran

Música. Amaya

«Su primer disco es muy honesto, no pretende nada más que sentir. Su música me mata.»

Literatura. Alejandra Pizarnik

«Marcó un antes y un después en mí, empatizo mucho con sus extremismos en la pena y el miedo, encontré consuelo en ella.»

Fotógrafa. Olivia Bee.

«Es mi fotógrafa favorita, tiene una forma simple, trabaja para el NY Times sólo con una cámara, al final del día a la mierda los instrumentos.»

Seguí el registro de su trabajo en Ig @valentinabird

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